Cinco médicos que evaluaron a Diego Armando Maradona semanas antes de su muerte declararán este jueves ante el tribunal que lleva adelante el juicio y podrían aportar detalles determinantes. También fue citado un perito forense que hizo la autopsia, que estaba previsto que hable el martes pasado, pero por falta de tiempo no pudo dar su testimonio ante el tribunal en San Isidro. Se trata de Carlos Cassinelli, director de Medicina Legal de la Policía Científica bonaerense. También realizó las pericias forenses en la casa donde murió Maradona, junto a Federico Corasanitti, quien ya declaró la audiencia anterior. Cassinelli determinó la data de muerte, dijo que Maradona presentaba un “edema generalizado”, que “tenía agua por todo el cuerpo” y mencionó que advirtieron un “falso hongo de espuma” en la boca, que eso podía ser provocado por una “insuficiencia cardíaca”. También habló de una posible agonía de 12 horas y que Maradona murió al mediodía. “Es lo que interpretamos nosotros”, sostuvo. También dijo que “la autopsia comenzó a las 19″ del 25 de noviembre y que la muerte se habría producido “entre 7 y 10 horas antes”. “Esto nos ubica en un horario de muerte de entre las 9 y las 12 h”, explicó. Habló el traumatólogo de Gimnasia: “Luque me dijo que lo operó él” Tras un cuarto intermedio, pasó a declarar Flavio Tunessi, traumatólogo de Gimnasia de La Plata. Fue quien gestionó el ingreso de Diego a la clínica Ipensa. En ese momento, el Diez había mostrado un estado de salud muy delicado durante el homenaje por su cumpleaños número 60 en Gimnasia y Esgrima La Plata, el club que dirigía. “Tapia y Tinelli lo vieron desganado. No se lo vio bien en la cancha. Todo el mundo lo vio mal”, recordó Tunessi, y agregó: “Ahí me contacté con Leopoldo Luque y coordinamos para internarlo en el sanatorio donde yo trabajo”. También aseguró que Luque le dijo que lo había operado él. En ese momento, los fiscales pidieron exponer un audio que le envió el imputado tras la operación. “Quédate tranquilo, que salió todo bien. Lo operé yo con otros cinco cirujanos, todos de renombre. Era para intervenir”, le había dicho el neurocirujano. Los otros profesionales citados para esta jornada son Guillermo Burry, Marcos Correa, Óscar Franco y Martín Cesarini, todos involucrados en el ingreso de Maradona a Ipensa el 2 de noviembre de 2020. Durante el primer juicio, que fue anulado en mayo de 2025, estos especialistas advirtieron que no era necesario operar a Maradona por el hematoma subdural que le detectaron. Sin embargo, el neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado, impulsó la intervención quirúrgica en una clínica de Olivos. “El paciente tenía que seguir en observación, pero no operarse”, sostuvo Burry, jefe de neurocirugía de Ipensa, en su declaración ante el tribunal en 2025. Por su parte, Cesarini remarcó: “El paciente no demostraba un riesgo ni una emergencia quirúrgica”. El médico clínico Marcos Correa relató que, tras identificar el hematoma, recomendaron no operar, pero que Luque, al ver los estudios, insistió rápidamente en la cirugía. Aunque estas declaraciones no tienen ahora validez, sí las tendrán las que brinden en las próximas horas. El foco en la autopsia y la hipótesis de la Fiscalía En la audiencia del martes, otros peritos coincidieron en que Maradona no murió de manera súbita, sino que atravesó un proceso de deterioro progresivo y agonía prolongada. Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren sostienen que estos elementos refuerzan la hipótesis de que el exfutbolista pasó varias horas sin controles médicos antes de morir en su casa. El juicio, que se desarrolla en los tribunales de San Isidro, busca determinar la responsabilidad de siete profesionales de la salud acusados de homicidio con dolo eventual por la muerte del exjugador en noviembre de 2020. Además de Luque, están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la doctora y coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.